
Logroño es un punto intermedio en el Camino de Santiago, al igual que es un punto intermedio de este fantástico río como es el Ebro. Mezclando estos dos elementos, junto a la producción del vino y la importante actividad artesanal que se registraba por aquella época, este recorrido que aquí os proponemos que descubráis os servirá para conocer esta bonita ciudad.
El recorrido comienza en las Murallas y el Cubo del Revellín, únicos vestigios que se conservan del antiguo sistema defensivo de la ciudad. Continua por la Plaza del Parlamento, donde encontramos un edificio construido en el Siglo XVI para albergar el Convento de los Frailes Mercedarios, aunque posteriormente ha recibido el uso de fábrica de tabaco. Atravesando la calle Barriocepo llegamos a la Iglesia de Santiago El Real, un edificio de estilo gótico que albergó el Archivo de Logroño. Junto a un lateral de este templo está la Plaza del Juego de la Oca. Seguimos por Ruavieja, la calle más antigua de la ciudad; la vía por la que el Camino de Santiago se adentra en el Centro Histórico. Por esta calle sentirás el aroma del vino que traspasa las paredes y los sumideros de los calados bajo tierra donde antiguamente servían para dar vida al vino. Pasamos junto al Albergue de Peregrinos y avanzamos por la Travesía de Palacio hasta la Iglesia de Palacio.
