miércoles, 9 de julio de 2008

De cena suiza en el centro de Madrid


Una noche cualquiera de verano, sin salir de esta enorme ciudad, podéis encontrar un rinconcito donde te trasladará a los alpes suizos. No, no estamos de broma, tampoco os vamos a llevar a un simulador de montañas, sino que os invitamos a que conozcais un restaurante suizo. No sabemos si habrá más por la ciudad, aunque lo intentaremos averiguar, pero tenemos que comentar que a nosotros nos sorprendió, para bien, claro... Se llama La Fondue de Tell.
Tan sólo tiene un requisito, creemos que muy importante. ¡¡Te tiene que gustar el queso!!
Para empezar, verás que el restaurante está completamente decorador al "estilo suizo", las paredes repletas de tinajas, madera, cencerros, relojes de cuco (de los suizos, claro), y hasta un pequeño tren con sus prados y pastos alrededor, si miras para el techo...
Una vez te hayas ubicado, y sentado, lo primero que recibirás será una pequeña degustación de un queso suizo para probar, cortado de una manera muy curiosa. Este es el aperitivo con el que te reciben. Y después, toca leer la carta.
A modo de ejemplo, os contamos lo que nosotros pedimos, que creemos es suficiente para hacerse una idea del loca.
Tomamos de entrante un plato de foie elaborado por ellos mismos aderezado con aceite y láminas de sal que está muy sabroso, con pan recien cortado y tostado. Merece la pena! No cogimos más entrantes porque, y esto a recomendación del camarero, el segundo es contundente, y tenía razón, vaya si la tenía...
Tienes para elegir entre fondues de queso con distintas guarniciones, y también las conocidas raclettes. Nos decantamos por una fondúe, no podía ser menos, para dos locos por los quesos... La elegida fue la Fondúe de Tell, que además de una mezcla de quesos en la cacerola al fuego, acompañada con una cesta de pan para que untes, viene con un plato de salchichas, cebolletas, pepinillos, piña, patatas, tomate, y manzana. Lógicamente, a cada pinchazo del tenedor con cualquiera de ellas, tiene que ir acompañado del queso fundido en la cacerola.... ¡Sobran las palabras, jejeje!
A mitad de este plato te sacan un chupito de orujo para que digieras bien y hagais hueco para continuar, porque el postre...
El postre no se queda corto. Nuestra elección: una fondúe de chocolate blanco calentito acompañado de fresas y plátanos para mezclar. Como diría aquel, im-presionante!!
Bueno, creemos que os hemos dado una pequeña idea de como se come aquí. Contundente. Y recordar que el requisito imprescindible para entrar es ser amante del queso!!
Con respecto al precio, bueno. Depende lo que estés dispuesto a gastaros. No podemos decir que sea barato, no esperéis salir a 15-20€ por cabeza. Con vino, la cena suele rondar los 30€. Pero como conclusión, a nuestro parecer, merece la pena.
Para terminar, os damos su dirección. Está en el centro de Madrid, en pleno barrio de Malasaña. En la calle Divino Pastor, nº 12. Su teléfono es 91-5944277. Ya nos contaréis...

No hay comentarios:

¡Con Google, encuentra lo que buscas!

Búsqueda personalizada